Home
es
El trading en CFDs implica un riesgo significativo de pérdidas

CATEGORIZACION DEL CLIENTE

Vs 1.0 November 2016

 

Tras la implementación de la Directiva sobre los Mercados de Instrumentos Financieros (MiFID) EN LA Unión Europea y de acuerdo con las Actividades y Servicios de Inversión y las Leyes de Regulación de Mercados de 2007 (Ley 144(I)/2007) en Chipre, todas las Empresas de Inversión Chipriotas (de aquí en adelante llamadas CIF’s) están obligadas a categorizar a sus clientes de acuerdo a su experiencia inversora y, en general, su conocimiento de los Mercados Financieros.

 

CLIENTES PROFESIONALES

 

El cliente profesional es aquel que posee la experiencia y el conocimiento suficientes para tomar sus propias decisiones de inversión y valora adecuadamente los riesgos en los que incurre. Para considerar a un cliente como profesional, éste debe cumplir con los siguientes requisitos:

 

Categorías de los clientes considerados como profesionales:

1. Entidades que deban ser autorizadas y reguladas para operar en los mercados financieros. En la siguiente lista quedan englobadas todas las entidades autorizadas que desarrollan las actividades características de las entidades mencionadas: Entidades autorizadas por un Estado miembro en virtud de la Directiva Comunitaria Europea, las entidades autorizadas o reguladas por un Estado miembro no sujetas a dicha directiva y las entidades autorizadas o reguladas por un Estado no miembro;:

(A) Las entidades de crédito;

(B) Los fondos de inversión

(C) Otras entidades financieras autorizadas o reguladas;;

(D) Las empresas de seguros;;

(E) Las instituciones de inversión colectiva y las sociedades de gestión de estos sistemas;

(F) Los fondos de pensiones y las sociedades de gestión de fondos;

(G) Los distribuidores de derivados de materias primas y productos básicos;

(H) Los locales;

(I) Otros inversores institucionales.

2. Grandes empresas que cumplan dos de los siguientes requisitos de tamaño, de forma proporcional:

-total del balance de al menos: 20.000.000 euros;

-el volumen de negocios neto de al menos: 40.000.000 euros;

-fondos propios de al menos: 2.000.000 euros.

3. Los gobiernos nacionales y regionales, los organismos públicos que gestionan la deuda pública, los bancos centrales, Instituciones internacionales o supranacionales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo, el Banco Europeo de Inversiones y otras organizaciones internacionales similares.

4. Otros inversores institucionales cuya actividad como empresa es invertir en instrumentos financieros, incluidas las entidades dedicadas a la titularización de activos u otras transacciones de financiación.

5. Clientes que puedan ser tratados como profesionales y que cumplan con ciertos criterios.

 

CONTRAPARTIDA ELEGIBLES

 

La compañía puede reconocer a una gran empresa como contrapartida elegible, si la gran empresa recae dentro de la categoría de clientes considerados como profesionales, excluyendo inversores institucionales cuya principal actividad sea invertir en instrumentos financieros, incluyendo entidades dedicadas a la titularización de activos u otras transacciones financieras.

Categorias de clientes quienes son considerados contrapartida elegibles:

  1. Sociedades de inversión,

  2. Las entidades de crédito,

  3. Compañías de seguros,

  4. OICVM y sus sociedades de gestión,

  5. Las empresas de gestión de cartera;,

  6. Los fondos de pensiones y sus sociedades de gestión;

  7. Otras entidades financieras autorizadas por un Estado miembro o reguladas en el marco de la legislación comunitaria o de la legislación nacional de un Estado miembro,

  8. Materias Primas y derivados;,

  9. Los gobiernos nacionales y sus oficinas correspondientes, incluidos los organismos públicos de deuda pública,

  10. Bancos Centrales;

  11. Instituciones Supranacionales;

  12. Entidades de terceros países equivalentes a las categorías mencionadas arriba.

 

Cuando la empresa realiza transacciones con una contraparte elegible, obtiene la confirmación expresa de la posible contraparte de modo que acepte ser tratada como una contrapartida elegible.

 

 

CLIENTE AL POR MENOR

 

Aquel que ni es cliente profesional ni contraparte elegible..

 

 

DISMINUCION DE CATEGORIZACIÓN

Un cliente que ha sido clasificado como cliente profesional podrá, en cualquier momento, solicitar ser tratado como cliente al por menor (y por tanto beneficiarse del mayor nivel de protección de los clientes al por menor). Asimismo, una contrapartida elegible podrá, en cualquier momento, solicitar ser tratado como cliente profesional o como cliente al por menor. Si la empresa acepta dicha solicitud, el cliente dispondrá de un acuerdo firmado con la empresa.

El acuerdo especificará los servicios particulares y/o transacciones y/o tipos de productos y/o transacciones a las cuales solicita la disminución de categorización.

AUMENTO DE CATEGORIZACIÓN

AUMENTO DE CATEGORIZACIÓN PARA CLIENTES AL POR MENOR

Un cliente que ha sido categorizado como cliente al por menor por la empresa puede solicitar por escrito ser considerado como cliente profesional (y por consiguiente perder cierta protección y derechos de garantía de las inversiones), ya sea de modo general o con respecto a un servicio o una transacción de inversión particular o para un tipo de transacción o producto. La empresa puede, bajo su criterio, decidir que no considera este tratamiento.

Cualquier renuncia a la protección otorgada por el régimen de normas de conductas empresariales será considerada como válida solo si una evaluación adecuada de la experiencia y conocimiento del cliente, llevada a cabo por la empresa, da una seguridad razonable, teniendo en cuenta la naturaleza de las transacciones o servicios previstos de que el cliente sea capaz de tomar sus propias decisiones de inversión y que comprende los riesgos que implica.

El criterio de idoneidad aplicado a los directivos y gestores de las entidades autorizadas bajo las directrices europeas en el ámbito financiero, considerará la evaluación del conocimiento y la experiencia. En el caso de empresas pequeñas, la persona sujeta a la evaluación deberá ser aquella persona autorizada para llevar a cabo las transacciones en nombre de la empresa.

En el transcurso de esta evaluación, como mínimo, dos de los siguientes criterios deben ser satisfechos:

- El cliente haya realizado transacciones de un volumen significativo, en el mercado de referencia con una frecuencia media de 10 por trimestre durante los cuatro trimestres anteriores.,

- El tamaño de la cartera de instrumentos financieros del cliente, formado por depósitos en efectivo e instrumentos financieros superiores a 500.000€.

- El cliente trabaje o haya trabajado en el sector financiero durante al menos un año, en el que el puesto haya requerido de conocimientos específicos en las operaciones o servicios previstos.

CATEGORIZACION PARA CLIENTES PROFESIONALES

Los clientes que han sido categorizados como clientes profesionales y que reúnen las condiciones para solicitar un aumento de categorización pueden, previo consentimiento expreso, ser tratados como contrapartida elegible, ya sea para todos los servicios para los cuales este aumento de categorización esté permitido por la ley como para un servicio de inversión particular y/o transacción y/o tipo de transacción y/o tipo de producto. La compañía debe cumplir con varios requisitos establecidos en las reglas y regulaciones del CYSEC y de acuerdo con la ley 144(I)/2007, incluyendo la confirmación o petición expresa por escrito del cliente..

La empresa se reserva el derecho de rechazar cualquier de las anteriores solicitudes para los diferentes tipos de categorización.

a. DERECHOS DE PROTECCIÓN

Clientes al por menor/clientes profesionales

Cuando la empresa considere al cliente como minorista, él/ella/ellos/ellas tendrán derecho a más protección en virtud de la ley correspondiente que si el cliente tiene derecho a ser considerado como profesional. En resumen, las protecciones adicionales a las que el cliente al por menor tiene derecho son:

  1. El cliente minorista obtendrá más información y divulgaciones con respecto a la empresa, sus servicios y cualquier inversión, sus costes, comisiones, tasas, cargos de los instrumentos financieros de los clientes y de los fondos de éstos.

 

  1. Según la ley, por la cual la empresa proporciona servicios de inversión en vez de asesoramiento (en forma de recomendaciones personales) o la gestión discrecional de carteras, la empresa pedirá al cliente minorista que le proporcione información con respecto a su conocimiento y experiencia en el ámbito de la inversión correspondiente al tipo de producto y servicio específico ofertado o demandado con el fin de permitir a la empresa de inversión evaluar si la inversión en el producto o servicio previsto es apropiado para el cliente. En caso de que la compañía considere, en base a la información recibida, que el producto o servicio no es apropiado para el cliente minorista, advertirá al cliente en consecuencia. Tenga en cuenta que, la compañía no está obligada a evaluar la idoneidad en determinados casos especificados por la ley.

 

La empresa tiene derecho a asumir que el cliente profesional tiene la experiencia y el conocimiento necesarios para comprender los riesgos que implican las inversiones en determinados servicios y transacciones, o tipos de transacción o producto para los cuales el cliente es clasificado como profesional.

 

En consecuencia, y a diferencia de la situación con un cliente minorista, no debería necesitar obtener información adicional del cliente a efectos de la evaluación de idoneidad de dichos productos y servicios para los cuales ha sido clasificado como cliente profesional.

 

  1. Al ejecutar órdenes, las empresas de inversión y las entidades de créditos que prestan servicios de inversión deben tomar todas las medidas razonables para conseguir lo que se denomina “mejor ejecución” de las órdenes de los clientes, es decir, obtener los mejores resultados posibles de sus clientes.

Cuando la empresa ejecuta una orden en nombre de un minorista, el mejor resultado posible se determinará en términos de contraprestación total, representando el precio del instrumento financiero y los costes asociados a la ejecución, los cuales incluyen todos los gastos incurridos por el cliente relacionados directamente con la ejecución de la orden, incluyendo tasas de ejecución, compensación y liquidación y otras tasas pagadas a terceros implicadas en la ejecución de la orden.

 

 

  1. Las empresas de inversión y las entidades de créditos que presten servicios de inversión deberán obtener de los clientes la información necesaria para la empresa o la entidad de crédito, cualquiera que sea el caso, para comprender los hechos esenciales sobre el cliente y tener una base razonable para creer, teniendo en cuenta la naturaleza y el alance del servicio prestado, que la operación concreta que debe recomendarse o que esté involucrada en la prestación de servicio de un servicio de gestión de cartera, debe cumplir con los siguientes criterios;

 

  1. Cumple con los objetivos de inversión del cliente en cuestión.

  2. Es necesario que el cliente sea capaz de soportar financieramente cualquier riesgo de inversión de acuerdo a sus objetivos de inversión.

  3. Es necesario que el cliente tenga la experiencia necesaria y los conocimientos necesarios para comprender los riesgos involucrados en las transacciones o en la gestión de su cartera.

Cuando la compañía presta un servicio de inversión a un cliente profesional, tendrá derecho a asumir que, en relación a los productos, transacciones y servicios para los cuales está clasificado, el cliente tiene el nivel de experiencia y conocimiento necesario a efectos del apartado (iii).

 

Además, bajo ciertas circunstancias, la empresa tiene derecho a asumir que un cliente profesional es capaz de soportar financieramente cualquier riesgo de inversión según sus objetivos de inversión.

 

  1. La empresa debe informar a los clientes minoristas de las dificultades materiales correspondientes para la correcta realización de sus órdenes inmediatamente después de conocer estas dificultades.

 

  1. La empresa está obligada a proporcionar a los clientes minoristas;:

  1. Más información que a los clientes profesionales en relación a la ejecución de órdenes, que no sea para la gestión de carteras..

  2. Declaraciones periódicas en relación a las actividades de gestión de carteras llevadas a cabo en su nombre, con más frecuencia que a los clientes profesionales.

 

  1. Cuando la empresa proporciona operaciones de gestión de carteras de clientes minoristas u operen cuentas de clientes minoristas que incluyan una posición en descubierto en una transacción de pasivo futuro/potencial, también informará al cliente minorista de cualquier pérdida que sobrepase un umbral predeterminado, estando de acuerdo empres ay cliente, a más tardar al final del día hábil en que se supere este umbral o, en el caso de que el umbral sea excedido en un día no hábil, el cierre se producirá al siguiente día hábil.

 

  1. Si la empresa ofrece un servicio de inversión distinto del asesoramiento para un nuevo cliente minorista, la empresa debe establecer por escrito con el cliente, los derechos y obligaciones esenciales de cada parte..

 

  1. La empresa no podrá utilizar los instrumentos financieros mantenidos por ésta en nombre del cliente para su propio beneficio o para el de otro cliente, sin el consentimiento previo y expreso por el cliente para el uso de estos instrumentos en condiciones específicas, como se demuestra, en el caso de un cliente minorista, mediante su firma o mecanismo alternativo equivalente..

 

  1. Los clientes minoristas pueden tener derecho a una indemnización con cargo al Fondo de Compensación de los Inversores por los clientes del banco o al Fondo de Compensación de los Inversores para los clientes de las empresas de inversión, según sea el caso..

 

Las contrapartidas elegibles

Cuando la empresa considere al cliente como contrapartida elegible, el cliente tendrá derecho a menos protecciones según la ley que a la que tendrían derecho como clientes profesionales. En particular y además de lo anterior:

  1. La empresa no está obligada a proporcionar al cliente con la mejor ejecución de sus órdenes.

  2. La empresa no está obligada a revelar información del cliente con respecto a las tasas o comisiones que la empresa paga o recibe.

  3. La compañía no está obliga a evaluar la idoneidad o conveniencia de un producto o servicio que se ofrece al cliente, pero puede asumir que el cliente dispone de la experiencia suficiente para elegir el producto o servicio más apropiado para él/ella/ellos/ellas y que pueden soportar financieramente los riesgos implicados en sus objetivos de inversión.

  4. La empresa no está obligada a proporcionar al cliente información sobre la empresa, sus servicios y planes a través de los cuales será remunerada.

  5. La empresa no está obligada a proporcionar al cliente información sobre los riesgos de los productos y servicios que seleccionan de la empresa.

  6. La empresa no está obligada a proporcionar al cliente informes sobre la ejecución de sus pedidos o la gestión de sus inversiones.