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El trading en CFDs implica un riesgo significativo de pérdidas

CATEGORIZACION DEL CLIENTE

Vs 2.0 30 Julio 2018

 

Tras la aplicación de la Directiva de Mercados de Instrumentos Financieros (de 2014/65/UE (MiFID II)) y de conformidad con la Ley de Servicios y Actividades de Inversión y Mercados Regulados de 2017 (Ley 87(I)/2017) en Chipre, todas las empresas de inversión chipriotas (en lo sucesivo denominadas CIF) están obligadas a clasificar a sus clientes según su experiencia inversora y su conocimiento global de los mercados financieros.

 

  1. CLIENTES PROFESIONALES

Un cliente profesional es un cliente que posee la experiencia, el conocimiento y la pericia para tomar sus propias decisiones de inversión y evaluar adecuadamente los riesgos en los que incurre. Para ser considerado un cliente profesional, el cliente debe cumplir con los siguientes criterios:

 

Categorías de clientes que se consideran profesionales:

1.            Entidades que deben estar autorizadas o reguladas para operar en los mercados financieros. Debe entenderse que la lista que figura a continuación incluye todas las entidades autorizadas que llevan a cabo las actividades características de las entidades mencionadas: entidades autorizadas por un Estado miembro en virtud de una Directiva de la Comunidad Europea, entidades autorizadas o reguladas por un Estado miembro sin referencia a dicha Directiva, y entidades autorizadas o reguladas por un Estado no miembro:

(a) Entidades de crédito;

b) Empresas de inversión;

c) Otras instituciones financieras autorizadas o reguladas;

d) Empresas de seguros;

e) Organismos de inversión colectiva y sus sociedades de gestión;

f) Fondos de pensiones y sociedades de gestión de dichos fondos;

g) Operadores de materias primas y de derivados de materias primas;

(h) Locales;

i) Otros inversores institucionales

2.            Grandes empresas que cumplan dos de los siguientes requisitos de tamaño, de forma proporcional:

total del balance de al menos 20 000 000 euros

volumen de negocios neto de al menos 40 000 000 euros

fondos propios de al menos 2 000 000 euros

3.            Gobiernos nacionales y regionales, organismos públicos que gestionan la deuda pública, bancos centrales, instituciones internacionales y supranacionales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Interno, el Banco Central Europeo, el Banco Europeo de Inversiones y otras organizaciones internacionales similares.

4.            Otros inversores institucionales cuya actividad principal es invertir en instrumentos financieros, incluidas las entidades dedicadas a la titulización de activos u otras operaciones de financiación.

5.            Clientes que pueden ser tratados como profesionales si así lo solicitan y cumplen determinados criterios.

II. CONTRAPARTES  ELEGIBLES

La Sociedad podrá reconocer una empresa como contraparte elegible si dicha empresa pertenece a una categoría de clientes que deben considerarse profesionales, excluyendo a los inversores institucionales cuya actividad principal es invertir en instrumentos financieros, incluidas las entidades dedicadas a la titulización de activos u otras transacciones de financiación.

Categorías de clientes que se consideran contrapartes elegibles:

a. empresas de inversión,

b. entidades de crédito,

c. compañías de seguros,

d.            OICVM y sus sociedades de gestión,

e.            Sociedades Gestoras de Cartera,

f. fondos de pensiones y sus sociedades gestoras

g. otras entidades financieras autorizadas por un Estado miembro o reguladas por la legislación comunitaria o la legislación nacional de un Estado miembro,

h.            Operadores de materias primas y derivados de materias primas,

i. los gobiernos nacionales y sus oficinas correspondientes, incluidos los organismos públicos que se ocupan de la deuda pública,

j. bancos centrales

k. organizaciones supranacionales

l.              Entidades de terceros países equivalentes a las categorías mencionadas anteriormente.

 

La Compañía, cuando realiza transacciones con contrapartes elegibles, obtiene la confirmación expresa de la contraparte potencial de que acepta ser tratada como una contraparte elegible. Esta confirmación puede obtenerse en forma de acuerdo general o para cada transacción individual.

  1. CLIENTE MINORISTA

El cliente minorista es todo cliente que no es ni un cliente profesional ni una contraparte elegible.

Como parte de nuestra política de tratar a los clientes de manera justa, podemos decidir, ya sea como resultado de una disposición reglamentaria o en virtud de una política interna, subclasificar a los Clientes Minoristas en categorías tales como Clientes Minoristas Inéditos, Clientes Minoristas Menos Experimentados y Clientes Minoristas Menos Experimentados, sujetos a beneficios o restricciones con el fin de mejorar la Protección al Inversionista. Tales restricciones pueden incluir niveles de apalancamiento, requisitos de margen, reconocimiento de advertencia de riesgo específico, etc.

Tales subcategorías no afectan la clasificación o protección otorgada por la Ley.

Baja voluntaria (Opt-down)

Un cliente que ha sido clasificado como cliente profesional puede, en cualquier momento, solicitar ser tratado como cliente minorista (y por lo tanto beneficiarse del mayor nivel de protección de los clientes minoristas). Asimismo, una contraparte elegible puede, en cualquier momento, solicitar ser tratada como cliente profesional o como cliente minorista. Si la Compañía acepta dicha solicitud, el cliente firmará un acuerdo por escrito con la Compañía.

El acuerdo especificará los servicios y/o transacciones particulares y/o los tipos de productos y/o transacciones a los que se aplica el opt-down.

Opción de exclusión (Opt-up)

Opt-up para clientes minoristas (Clientes que pueden ser tratados como profesionales si lo solicitan y cumplen con ciertos criterios)

A. Criterios de identificación

Los clientes distintos de los mencionados en el apartado I, incluidos los organismos del sector público, las autoridades públicas locales, los municipios y los inversores particulares, también podrán renunciar a algunas de las protecciones que ofrecen las normas de conducta de la Sociedad.

Por lo tanto, se debe permitir a la Compañía tratar a cualquiera de los clientes mencionados anteriormente como profesionales, siempre que se cumplan los criterios y procedimientos pertinentes que se mencionan a continuación. No obstante, no debe presumirse que estos clientes poseen conocimientos y experiencia en el mercado comparables a los de las categorías enumeradas en la sección I.

Cualquier renuncia a la protección ofrecida por el régimen de conducta estándar sólo se considerará válida si una evaluación adecuada de los conocimientos, la experiencia y el conocimiento del cliente, realizada por la Sociedad, ofrece garantías razonables, a la luz de la naturaleza de las transacciones o servicios previstos, de que el cliente es capaz de tomar sus propias decisiones de inversión y de comprender los riesgos implicados.

La prueba de aptitud aplicada a los gerentes y directores de entidades autorizadas con arreglo a las directivas europeas en el ámbito financiero se considerará la evaluación de la experiencia y los conocimientos. En el caso de las pequeñas entidades, la persona sujeta a la evaluación anterior debe ser la persona autorizada para realizar transacciones en nombre de la entidad.

En el curso de la evaluación anterior, deben cumplirse, como mínimo, dos de los siguientes criterios:

- que el cliente haya realizado en el mercado de referencia operaciones de volumen significativo con una frecuencia media de 10 por trimestre durante los cuatro trimestres anteriores,

- el volumen de la cartera de instrumentos financieros del cliente, es decir, los depósitos en efectivo y los instrumentos financieros, sea superior a 500 000 euros

- el cliente trabaja o ha trabajado en el sector financiero durante al menos un año en un puesto profesional que requiera un conocimiento de las transacciones o servicios previstos.

B. Procedimiento

Los clientes definidos anteriormente sólo podrán renunciar al beneficio de las normas de conducta detalladas cuando se siga el procedimiento que se describe a continuación: 

1. Deben declarar por escrito a la Compañía que desean ser tratados como clientes profesionales, ya sea en general o con respecto a un servicio de inversión u operación, o tipo de operación o producto en particular,

2. la Compañía debe advertirles claramente por escrito sobre la protección y los derechos de compensación de los inversores que pueden perder,

3. Deberán declarar por escrito, en un documento separado del contrato, que son conscientes de las consecuencias de la pérdida de dicha protección.

 Antes de decidir aceptar cualquier solicitud de renuncia, la Compañía debe tomar todas las medidas razonables para asegurarse de que el cliente que solicita ser tratado como un cliente profesional cumpla con los requisitos pertinentes indicados anteriormente.

 Los clientes profesionales son responsables de mantener a la Compañía informada de cualquier cambio que pueda afectar a su categorización actual. No obstante, en caso de que la Sociedad tenga conocimiento de que el cliente ha dejado de cumplir las condiciones iniciales que le hacían elegible para el tratamiento profesional, la Sociedad tomará las medidas oportunas.

Opt-up para clientes profesionales

Los clientes que hayan sido clasificados como clientes profesionales y que cumplan las condiciones de exclusión voluntaria podrán, con su consentimiento expreso, ser tratados como contrapartes elegibles, ya sea para todos los servicios para los que dicha exclusión voluntaria está permitida por la ley y/o con respecto a un servicio de inversión y/o transacción y/o tipo de transacción y/o producto en particular. La Compañía debe cumplir con diversos requisitos establecidos en el Reglamento de CySEC y de acuerdo con la Ley 87(I)/2017, incluyendo la obtención de una solicitud/confirmación expresa por escrito del cliente.

La Compañía se reserva el derecho de rechazar cualquiera de las solicitudes anteriores de categorización diferente.

DERECHOS DE PROTECCIÓN

Clientes minoristas/ Clientes profesionales

Cuando la Empresa trate al Cliente como un cliente minorista, tendrá derecho a más protecciones bajo la ley que si el Cliente tuviera derecho a ser un cliente profesional. En resumen, las protecciones adicionales a las que tienen derecho los clientes minoristas son las siguientes:

a) A un cliente minorista se le dará más información/divulgación con respecto a la Compañía, sus servicios y cualquier inversión, sus costos, comisiones, honorarios y cargos y la protección de los instrumentos financieros y fondos de los clientes.

b) Conforme a la ley, cuando la Sociedad preste servicios de inversión distintos del asesoramiento en materia de inversión (en forma de recomendaciones personales) o de la gestión discrecional de carteras, la Sociedad pedirá a un cliente minorista que facilite información sobre sus conocimientos y experiencia en el ámbito de la inversión en relación con el tipo específico de producto o servicio ofrecido o demandado, a fin de que la empresa de inversión pueda evaluar si el servicio o producto de inversión previsto es adecuado para el cliente. En caso de que la Sociedad considere, sobre la base de la información recibida, que el producto o servicio no es apropiado para un cliente minorista, advertirá al cliente en consecuencia. Tenga en cuenta que la Compañía no está obligada a evaluar la idoneidad en ciertos casos especificados por la ley.

La Sociedad tendrá derecho a asumir que un cliente profesional tiene la experiencia y los conocimientos necesarios para comprender los riesgos implicados en relación con aquellos servicios de inversión u operaciones, o tipos de operaciones o productos concretos, para los que el cliente esté clasificado como cliente profesional.

En consecuencia, y a diferencia de lo que ocurre con un cliente minorista, la Sociedad no debería tener la necesidad general de obtener información adicional del cliente a efectos de la evaluación de la idoneidad de los productos y servicios para los que ha sido clasificada como cliente profesional.

c) Al ejecutar órdenes, las empresas de inversión y las entidades de crédito que presten servicios de inversión deberán tomar todas las medidas razonables para lograr lo que se denomina la "mejor ejecución" de las órdenes del cliente, es decir, obtener el mejor resultado posible para sus clientes.

Cuando la Sociedad ejecute una orden en nombre de un cliente minorista, el mejor resultado posible se determinará en términos de la contraprestación total, que representará el precio del instrumento financiero y el coste relacionado con la ejecución, que incluirá todos los gastos en que incurra el cliente y que estén directamente relacionados con la ejecución de la orden, incluidas las comisiones del centro de ejecución, las comisiones de compensación y liquidación y cualquier otra comisión pagada a los terceros implicados en la ejecución de la orden.

A la hora de proporcionar a los clientes profesionales la mejor ejecución, la Compañía no está obligada a priorizar el coste global de la transacción como el factor más importante para lograr la mejor ejecución para ellos.

d) Las empresas de inversión y las entidades de crédito que presten servicios de inversión deberán obtener de los clientes la información necesaria para que la empresa o la entidad de crédito, según el caso, comprenda los hechos esenciales sobre el cliente y tenga una base razonable para creer, teniendo debidamente en cuenta la naturaleza y el alcance del servicio prestado, que la operación específica que vaya a recomendarse o que se haya realizado en el curso de la prestación de un servicio de gestión de cartera satisface los siguientes criterios:

i.              Cumple con los objetivos de inversión del cliente en cuestión;

ii.             Es tal que el cliente es capaz de soportar financieramente cualquier riesgo de inversión relacionado con sus objetivos de inversión;

iii.            Es tal que el cliente tiene la experiencia y los conocimientos necesarios para comprender los riesgos que conlleva la operación o la gestión de su cartera.

Cuando la Sociedad preste un servicio de inversión a un cliente profesional, tendrá derecho a asumir que, en relación con los productos, transacciones y servicios para los que está clasificada, el cliente tiene el nivel necesario de experiencia y conocimientos a los efectos del párrafo (iii) anterior.

Además, bajo ciertas circunstancias, la Sociedad tendrá derecho a asumir que un cliente profesional es capaz financieramente de asumir cualquier riesgo de inversión consistente con sus objetivos de inversión.

e) La Sociedad deberá informar a los clientes minoristas de las dificultades materiales relevantes para la correcta ejecución de su(s) pedido(s) con prontitud al tomar conocimiento de la dificultad.

f) La Compañía está obligada a proporcionar clientes minoristas:

i. con más información que los clientes profesionales en lo que se refiere a la ejecución de órdenes, distinta de la relativa a la gestión de carteras.

ii.             Con estados de cuenta periódicos relativos a las actividades de gestión de cartera realizadas en su nombre, con mayor frecuencia que para los clientes profesionales,

g) Cuando la Compañía proporcione transacciones de administración de cartera para clientes minoristas u opere cuentas de clientes minoristas que incluyan una posición abierta descubierta en una transacción de viabilidad contingente, también informará al cliente minorista de cualquier pérdida que exceda cualquier umbral predeterminado, acordado entre la Compañía y el cliente, a más tardar al final del día hábil en que se exceda el umbral o, en caso de que se exceda el umbral en un día no hábil, al cierre del siguiente día hábil.

h) Si la Sociedad presta un servicio de inversión distinto del asesoramiento en materia de inversión a un nuevo cliente minorista, la Sociedad deberá celebrar un acuerdo básico por escrito con el cliente, en el que se establezcan los derechos y obligaciones esenciales de la empresa y del cliente.

i) La Sociedad no utilizará los instrumentos financieros que posea en nombre de un cliente por cuenta propia o por cuenta de otro cliente nuestro, sin el consentimiento expreso previo del cliente para el uso de los instrumentos en condiciones específicas, como se indica, en el caso de un cliente minorista, mediante su firma u otro mecanismo alternativo equivalente.

j) Los clientes minoristas podrán tener derecho a indemnización en virtud del Fondo de Compensación de Inversores para Clientes Bancarios o del Fondo de Compensación de Inversores para Clientes de Empresas de Inversión, según sea el caso.

Entidades de contrapartida cualificadas

Cuando la Compañía trate al Cliente como una contraparte elegible, el Cliente tendrá derecho a menos protecciones bajo la ley de las que tendría derecho como cliente profesional. En particular, y además de lo anterior:

a.            La Sociedad no está obligada a proporcionar al Cliente la mejor ejecución de las órdenes del Cliente;

b.            La Compañía no está obligada a revelar al Cliente información sobre cualquier honorario o comisión que la Compañía pague o reciba;

c.             La Sociedad no está obligada a evaluar la idoneidad o conveniencia de un producto o servicio que proporciona al Cliente, pero puede asumir que el Cliente tiene la experiencia para elegir el producto o servicio más adecuado para él/ella y que él/ella/ellos son capaces de soportar financieramente cualquier riesgo de inversión consistente con sus objetivos de inversión;

d.            La Compañía no está obligada a proporcionar al Cliente información sobre la Compañía, sus servicios y los acuerdos a través de los cuales la Compañía será remunerada;

e.            La Compañía no está obligada a proporcionar al Cliente revelaciones de riesgo sobre los productos o servicios que él/ella seleccione/s de la Compañía; y

f.             La Sociedad no está obligada a proporcionar informes al Cliente sobre la ejecución de sus órdenes o la gestión de sus inversiones.